Lo malo de tener un buen sexo con alguien que no amas es que solo disfrutas en el momento luego no es más que un recuerdo, como si no hubiera pasado, tu memoria lo registra pero no tu piel, no tu cuerpo.
Lo malo de tener sexo con alguien que amas, de disfrutar el momento, de
haber sentido cada orgasmo en todo el cuerpo y en la piel, no lo llevas en la
memoria, sí en el corazón, como una energía que recorre desde los pies a la
cabeza, luego es que se siente su ausencia fría cuando no está, duele cuando se
va y lastima pensar que ya no volverá, que ya no tocará fondo.
Lo bueno de tener un buen sexo con alguien que no amas es que no hay
dolor, queda un bello recuerdo, sonríes cada vez que viene a la memoria.
Lo bueno de tener sexo con alguien que amas es lo intenso que puede
ser, y aunque dure un segundo, la sensación y la marca quedan durante días, tal
vez más.
En ambas ocasiones el sexo es placentero. Sin amor hay picardía, con
amor hay pasión.
Quién nos juzgaría por desear al sexo, quién no deseó al sexo alguna
vez. Quién no confundió alguna vez al sexo con amor, quién alguna vez no empezó
a amar con el sexo.
Qué importa si no amas, qué importa que quizás dejen de amarte, no hay
placer como el sexo, similar pero no igual. Hacerlo con o sin amor, lo
importante es cuidarse, lo necesario es vivir el placer del sexo.
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